martes, 22 de septiembre de 2009

Naturaleza nuestra

"Inundación en el cielo, granizo colorado, puerta despintada; enumeración triple. Se habían derramado un par de gotas de sangre cuando la penumbra comenzó. El tiempo brindó el elemento más común que acaricia la nube, naturaleza furtiva, ventana escurridiza; lluvia en el destierro. Nueva vida muere y vieja vida nace, sin límites. La corrección del error humano se lleva a cabo desde otro enfoque, no son tan importantes como para cederles el honor del mismo, no lo merecen.
-¿Qué te hace pensar que no soy yo quién corrige tus errores?-
Sería la manera más extraña en que un cielo abstracto confíe las vidas en la peste del agua, la continua procedencia en camino real.
Bailamos el tópico de vida, cubrimos nuestras cabezas con paja y esperamos el descenso de Dios; preséntese en nuestros Lares, le esperamos con ansias, sin embargo, en pronto recuerdo la negamos por entrar en nuestros hogares cuando no la deseamos.”¿Quiénes somos para decidirlo?”. Honramos el encuentro, vulgarizamos su llegada y partimos contra el viento; naturaleza nuestra.
-Te agradezco tu presencia, Madre mía-"

Por: Siete de Trébol

martes, 8 de septiembre de 2009

Somos arista




Con el fin de comprendernos juntos

detestamos nuestras caras poliédricas,

predicamos una teoría inaudita.

Después viene lo esplendido; paradójico

pues somos arista, conjugamos planos,

conjugamos nuestros miedos, placeres, secretos

y así forjamos siquiera un amor geométrico,

nunca más allá.



Cuatro de Trébol


¿Cuál es tu nombre?

“No mas distracciones, no más intuición, no mas sentimientos; concentración de cosmos en un momento y espacio, fuerza declinable. Una distracción enfoca inseguridad de pensamiento, relata el deceso de una vida más; réquiem de abandono. Intuición de palabras en mensaje tamaño carta, mención de serie alterna; asesino susceptible. Sentimiento de odio hacia las personas, descripción de la mente; anticuado problema. Conócelos por su letra, no por el acto de sus manos; psicología inversa.
Comienza la batalla con un fin, el de uno mismo; sea concreto el afán de divagar entre cuerpos, se vuelve una necesidad, pero es aquella establecida por el sociómetro, separándonos entre clases, obligándonos a realizar lo que ellos quieran. Movilizando masas gigantes ante una regla que establece la creación de la vida, que impida crear nueva con métodos lucrativos y tecnológicos. Describe la señal de ausencia en la pared de tu cerebro, divide en dos tus hemisferios y separa por capacidades cada uno de ellos; desaparición de la unidad. Se nos impidió relacionarnos como una sola raza, como un solo ser pensante, como humanos; -Y tú te llamarás Democracia-…”

Por: Siete de Trébol