Esta tarde le he dicho a mi corazón, no más, por favor no más. Mientras pateo enfurecida el bote de papeles y se cae y sale la basura rodando y la levanto con las manos destruyéndola en pedacitos pequeños, proyectándome en ella, ahogada en un llanto capaz de conmover, inclusive, a un árbol. Gritando, maldiciendo, constipada, hinchada de los ojos, filosofando lo que nunca he hecho en un estado mental, digamos más sano…
Terminado todo….
Ahora sí que mi alma deja de implorar por tu presencia, ahora sí no más de ti, ahora sí. El teléfono de la oficina suena lejos del caos que ahora es este espacio. Qué mal es haber hecho tanto desorden. A las 5 de la tarde será hora de vernos para ir a comer, envueltos en el silencio que esto se ha convertido, así es que pronto mi alma vuelve a levantar los pedacitos de papel que enjaula nuevamente en el bote de basura, para que todo luzca de buen aspecto, mientras paladeamos la misma sopa.
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es un texto muy interesante, me ha gustado bastante, de esto meramente se trata, gracias por tu colaboración, colega Joker, pero firma tus textos bajo el seudónimo de una carta, un naipe... Saludos y Suerte. Cuatro de Trébol.
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